Cliente. Un cuerpo legislativo nacional, donde cada proyecto de ley es una intervención sobre un sistema económico y social vivo —y casi nunca se mide quién gana y quién pierde antes de votarlo.
Enfoque
Este es, quizá, el caso donde el método se ve más temprano y más puro: los dos eslabones de la izquierda del puente —la sociología de las organizaciones y la ingeniería de datos— trabajando juntos sobre la materia más política posible. Acá la “organización” que se lee es la economía misma, entendida no como un agregado de números sino como un sistema de actores y redes con incentivos cruzados, asimetrías de información y de poder, ganadores y perdedores.
Es la raíz de la tesis del puente: una intervención técnica —una ley, un sistema, una automatización— solo se entiende si primero se lee la trama humana sobre la que cae. Un número agregado promedia esa trama hasta hacerla desaparecer; el análisis distributivo la devuelve.
El problema detectado
La discusión legislativa solía apoyarse en el impacto agregado de una norma: cuánto sube o baja una variable macro. Pero una ley casi nunca afecta a todos por igual: redistribuye. El agregado oculta exactamente lo que importa políticamente —a quién beneficia, a quién perjudica, qué incentivos crea y qué conductas induce—. El problema detectado fue ese hueco: decidir sobre promedios que esconden la distribución.
Relevamiento funcional
El relevamiento consistió en modelar, para cada proyecto, el mapa de actores del proceso económico que la norma tocaba: quiénes participan, con qué incentivos, qué relaciones de mercado los vinculan, dónde hay asimetrías y poder concentrado. Es un trabajo sociológico antes que econométrico: definir bien el sistema antes de medirlo, para no medir la cosa equivocada con precisión.
Construcción de la solución
- Análisis cuantitativo y econométrico del impacto distributivo: estimar, más allá del efecto agregado, cómo se reparte entre los distintos actores y segmentos.
- Lectura de estructura de mercado y estructura social: identificar concentración, asimetrías y los mecanismos por los que una norma desplaza ventajas de unos a otros.
- Automatización del procesamiento en Python, para repetir el análisis sobre cada nuevo proyecto sin rehacerlo desde cero.
Capa de información y datos
El valor no estaba solo en el modelo, sino en hacerlo legible para quien decide y no lee econometría. Construí tableros (Power BI, Tableau) que traducían el análisis distributivo a una lectura que un legislador o su equipo pudieran usar para deliberar. En el Estado, un análisis que el decisor no entiende es un análisis que no existe: la traducción es parte del trabajo, no un adorno.
Cómo se condujo el trabajo
El trabajo es anterior a las herramientas agénticas: el método fue econométrico y artesanal, automatizado en Python para ganar reproducibilidad. Lo registro como reconstrucción honesta de una etapa temprana de carrera —no expongo datos ni análisis específicos del organismo—; lo que sí afirmo es el método, porque es la semilla de todo lo que vino después: leer un sistema humano como un sistema de actores antes de intervenir sobre él.
Qué prueba este caso
- El origen del puente: la mirada sociotécnica aplicada a la política pública, años antes de nombrarla así.
- Rigor cuantitativo con propósito social: econometría puesta a responder “quién gana y quién pierde”, no a impresionar.
- Traducción al decisor: del modelo al tablero que un no técnico puede usar para decidir mejor.